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martes, 8 de julio de 2008

Arresto animal

En Estados Unidos la Policía ya no sólo tiene que enfrentarse a los hombres y mujeres más peligrosos (como nos hacen ver en casi todo aquello que produce Hollywood), sino que ahora también se enfrentan a "peligrosos" criminales a cuatro patas.

El domingo pasado, los agentes de la Policía de Alabama sudaron la gota gorda para detener a una cabra, parece ser que por allanamiento de techo de vehículo, pues se encalomó a lo alto de un Mercedes y no había manera de que se bajara.

Al parecer todo comenzó cuando una mujer detuvo su vehículo para no atropellar a una cabra y a un perro que se encontraban en la carretera. La cabra, que no tuvo ninguna consideración con el gesto de la conductora de no arrollarla, cogió carrerilla y se subió al coche previo salto sobre el parabrisas. Una vez allí trató de defender su encumbramiento a base de mordiscos y cabezazos, por lo que la mujer llamó a la Policía, que redujo al animal y, ya de paso, se llevó también al perro.

sábado, 28 de junio de 2008

Dos horas atrapado por coger un mechero


Según el periódico inglés The Sun, el chaval de la imagen (ambas fotos son de The Sun) se quedó atrapado durante más de dos horas en un agujero de unos treinta centímetros de ancho. Al parecer, estaba con una melopea de las que te acuerdas durante los tres días siguientes y se le cayó el mechero en el boquete. No se le ocurrió otra cosa que intentar bajar al submundo al que llevaba el agujero para recuperar su encendedor y se quedó atascado a la altura de la cintura. Lo más difícil de concebir es cómo consiguió que entrara medio cuerpo en ese agujero.

domingo, 18 de mayo de 2008

¿Por qué apoyar a la tauromaquia?

He aquí una colaboración de Dani en el blog. Si alguno más os animáis a escribir algo, mandádmelo y lo pongo.
Breves razonamientos: ¿Por qué apoyamos la tauromaquia?

POR DANIEL DE MIGUEL
En primer lugar, y sin pretensiones de realizar un juicio sobre el valor de la Fiesta de los Toros, se debe empezar considerando su existencia en sí, teniendo en cuenta que ésta no surge como resultado de imposición alguna, sino de su propia raigambre popular. Se trata de una tradición ancestral, más antigua que nuestra propia patria. El toro, como símbolo nacional arraigado de la época íbera es símbolo de orgullo y admiración para todos los íberos.


El toro, caracterizado desde sus orígenes por su agresividad y rusticidad al medio, posee un importantísimo caudal genético y, lo más importante, es el gran protagonista de la Fiesta, el elemento que hace posible su existencia. Se trata de una de las más valiosas aportaciones españolas a la zootecnia mundial. La fiesta de los toros representa un patrimonio cultural para España de primer orden.

Este animal tan especial y único resulta de un cruce ancestral de razas o encastes hasta conseguir o buscar un animal desarrollado, armónico, bravo, encastado y en definitiva adecuado para su aptitud principal, que como su nombre indica es la lidia. Actualmente las únicas encargadas de preservar esta raza, además de las técnicas de mejora y conservación genética desarrolladas por veterinarios de la materia, son las ganaderías, que llevan a cabo un proceso de selección de sus animales para su crianza y ulterior venta a las ferias y plazas. Si desapareciese la tauromaquia, esta raza desaparecería.


Es importante dejar claro que la crianza del vacuno de lidia no es una actividad económica con arraigo posterior en el ámbito social, sino por el contrario, una manifestación originaria en torno a la cual se ha ido desarrollando una estructura económica, es decir, no hay creación de demanda, sino satisfacción de ésta. Se trataría pues de una actividad social que ha venido evolucionando a lo largo del tiempo en virtud de su propia dinámica.


El toro de lidia vive los 3 ó 4 años antes de la corrida en sí como "un marqués", disfrutando de la libertad y alimento que proporciona la dehesa, representando un patrimonio ecológico de reserva natural por el aprovechamiento racional de los recursos naturales y la contribución de manera decisiva al mantenimiento del ecosistema y equilibrio del territorio. La calidad de vida de este animal es sin duda mucho mejor que la de otro destinado a una granja, encerrado en un habitáculo para su engorde artificial. Si desapareciese la tauromaquia, se alteraría el equilibrio del ecosistema.


Por último, aparece otra realidad de gran calibre y es que, sea cual fuere el juicio particular de cada uno sobre la Fiesta Nacional, su papel socio-económico es innegable y debe ser tomado en consideración. Es trascendental la contribución que la fiesta de los toros hace a la economía nacional no sólo en el aspecto inmediato de la corrida, sino en todos los demás, que afectan a distintas instituciones, estamentos, obligaciones fiscales y personas (el sector taurino en España supone un volumen de negocio total de 1.500 millones de euros anuales, de los que Hacienda recauda aproximadamente el 14%).

Tres elementos fundamentales intervienen en la economía del mundo del toro: las ganaderías, los toreros y las empresas que gestionan las plazas de toros. Por otra parte, antes, después y durante la corrida, los espectadores contribuyen a los ingresos de hoteles, restaurantes, bares, al igual que médicos, enfermeros, periodistas, escritores, locutores de radio, fotógrafos, ilustradores, editoriales, periódicos, revistas, pintores, escultores, músicos, abogados y notarios que hallan en el mundo del toro recursos e ingresos profesionales nada desdeñables, sin dejar de señalar la generosidad, tantísimas veces demostrada, contribuyendo a causas de beneficencia. Tampoco hay que olvidar la gran afluencia de turistas que vienen a España con el fin de ver y conocer cuál es el desarrollo de una corrida de toros. Eliminar nuestra seña de identidad cultural sería dañar la industria turística de algunos lugares que se dediquen a este negocio concreto.


Actualmente estamos viviendo una época de grave bache en la Fiesta de los Toros por lo que aficionados y amantes estamos obligados a defenderla y tratar de sacarla de esta situación.

jueves, 31 de enero de 2008

¿El violador de la Vall de Hebrón en libertad en Valladolid?

José Rodríguez Salvador, más conocido como el violador de la Vall de Hebrón (Barcelona), fue acusado de haber cometido supuestamente cerca de 40 violaciones entre el verano de 1990 y la primavera de 1991. La sentencia dictaminó su encierro en prisión durante 311 años por 16 de esas violaciones (la Audiencia de Barcelona consideró que las pruebas no podrían atribuirle la autoría de las restantes).

En su estancia en la cárcel no sólo no se aplicó por rehabiliatarse, sino que además no mostró ningún tipo de compasión por las chicas que violó. Crónica (suplemento dominical del diario El Mundo) habló con los funcionarios del centro en el que cumplía pena Rodríguez Salvador. He aquí las declaraciones de uno de ellos:

"Pero el otro, el del Valle de Hebrón, es un tipo de cuidado. Nunca ha mostrado arrepentimiento alguno ni ha participado en programas de rehabilitación. Más bien todo lo contrario. Le hemos oído decir que su error fue no matar a las víctimas que violó porque, así, no habrían quedado testigos. Y también fanfarronea de que las que le denunciaron se pueden preparar cuando salga, aunque no creo que haga nada porque nunca ha sido muy valiente"

Tan sólo quince años después del juicio salió a la calle, el pasado 22 de septiembre, a pesar de que desde el punto de vista de los psicólogos que le trataron durante este tiempo no está rehabilitado, lo que implica riesgo de reincidencia tras su salida del centro penitenciario.

Hace unos días , recibí una cadena de emails advirtiendo a la población que dicho sujeto, con su foto adjunta, ha sido visto tan campante en Valladolid después de "ser expulsado de un pueblo de Granada".

Ante este asunto me planteo varias cuestiones a las que no encuentro respuesta. ¿Por qué dejan libre a un violador sin rehabilitar y con alta probabilidad de reincidir?, ¿por qué sólo cumple quince años de condena? y, por otra parte, ¿el hecho de difundir su foto como un violador después de estar 'limpio' a ojos de la justicia atenta contra su derecho al honor y la imagen?

domingo, 13 de enero de 2008

Razones por las que ser gilipollas

Este post está dedicado a un sector de la sociedad en ocasiones olvidado pero en completo auge debido a los privilegios que disfrutan: los gilipollas.
Según la RAE, gilipollas proviene de gilí y es un término coloquial que significa por una parte tonto, lelo, inocente o cándido y por otra fresco. Puede que al principio fuera necesaria esta doble definición, pero en la actualidad la cada vez mayor población de gilipollas conjuga aspectos de las dos. Nos encontramos ante una seguna evolución de esta especie que ha superado con creces a sus ancestros.

¿Y por qué crece más y más? Se preguntará nuestro avezado lector. La respuesta es sencilla, sólo hay que observar su comportamiento, especialmente en los momentos en que se encuentre cómodo en su manada, y las ventajas que éste le aporta en comparación con otra persona que actúe de la misma manera. Veamos algunos ejemplos:

- En una discoteca. Si se te ocurre molestar a alguien sin ser gilipollas probablemente acabes con un ojo morado. Si por el contrario eres gilipollas puedes hacer lo que te venga en gana pues algún amigo del molestado le apartará diciéndole Déjale, que es gilipollas, y éste a lo suyo.

- En la cola del cine. Si tratas de saltarte la cola es muy probable que seas fuertemente increpado por el resto. Sin embargo, perteneciendo a tan selecto grupo podrás avanzar tranquilamente que sólo escucharás la frase mágica del ejemplo anterior.

- En el trabajo o en la política. En estos casos el gilipollas se caracteriza por serlo para todo el mundo menos para su jefe (que en política es frecuente que éste sea afín a esta tribu social). Es difícil que el gilipollas llegue a lo más alto si de ello depende una decisión de grupo, pero suele acomodarse con facilidad a un segundo plano que le permite vivir placenteramente haciendo el gilipollas.

- En una cena de antiguos compañeros de clase. Normalmente hay que acudir por mucha pereza que dé y saludar a todos aunque haya algunos que te caigan mal o con los que no te apetezca hablar. El gilipollas no tiene ni que acudir dada su condición, pues nadie lo tomará como un agravio. Si decide presentarse tiene la potestad de saludar a quien le plazca, y los no saludados no lo tendrán muy en cuenta pues al fin y al cabo es gilipollas.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Tradiciones antiestrés en EEUU

Estados Unidos es la tierra de la libertad. Así nos lo han vendido siempre y así se lo han vendido a ellos mismos. Es una nación que presume de ser garante de todo tipo de derechos y libertades del carácter más esencial para la vida en sociedad, pero en la que sus habitantes en los últimos tiempos la están conviertiendo en ejemplo de la libertad para hacer el chorras a más no poder.
Clara prueba de ello son algunas de las técnicas antiestrés que aplican los estudiantes universitarios de costa a costa, como las dos que se describen a continuación.

Desde hace unos años, en la Universidad de Evaston, en Illinois, los alumnos se reúnen minutos antes de un examen para ejecutar de forma conjunta lo que ellos denominan un "grito primitivo" para liberar la tensión, es decir, que se juntan para gritar como micos y creen que así les saldrán mejor los exámenes. Quizá esta técnica pueda ayudar a que se atenúe el nerviosismo, pero es más probable que a lo que realmente ayude es a terminar con una buena afonía en su afán por imitar a un orangután en celo. Por extraño que parezca, otros estudiantes no sólo no se han limitado a mirar con sorna este comportamiento, sino que la costumbre se ha ido extendiendo poco a poco y también ha sido adoptada en centros de mayor pedigrí como Stanford y Harvard.


Puestos a involucionar para quitarse el estrés, en la Universidad de Tufts, Medford, llevan desde los 70 con un paso de ventaja. En este caso, la vuelta hacia los orígenes no conlleva un grito ancestral (aunque puede ir conjunto). Aquí, el último día de clase de cada semestre, justo antes de los exámenes, deciden despojarse de todo tipo de ropa y hacer una carrerita alrededor del campus con lo que viene siendo todo al aire. Al principio fueron poco avispados en Tufts, pues las mujeres estaban vetadas en este evento. Sin embargo en 1987 lograron espabilarse algo y ya permitieron la participación femenina, lo que sin duda le dio algo más de gracia a la cosa.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Los chimpancés y el asfalto


Recuerdo que desde pequeño siempre he visto a chimpancés imitando comportamientos humanos como divertimento público. Aparecían vestidos de parejas de novios en el altar, de Elvis, de bomberos, de banqueros, de soldados.... Fumaban, pintaban, comían con cubiertos y todo aquello semejante a nuestros hábitos cotidianos que les enseñaran sus adiestradores.

Los chimpancés se ven como un ejemplo de la evolución de la especie humana, pues se supone que en el punto de partida debíamos ser algo más o menos parecido, como un animal inteligente capaz de adquirir nuevos hábitos y conocimientos inalcanzables para otras especies (en 1995 la National Geographic Society demostró que hasta pueden fabricar zapatos) a través del aprendizaje.
Se trata de unos bichos muy parecidos a los hombres hasta el punto de que llevan a cabo guerras contra otros grupos de chimpancés y que en ocasiones emplean la violencia contra sus congéneres sin motivo aparente.

En las últimas dos semanas hemos asistido a una serie de comportamientos en seres humanos propio de chimpancés en estado salvaje, sin ningún tipo de aprendizaje ni educación. En primer lugar con el brutal asesinato de Carlos Javier Palomino a manos de neonazis y después con las manifestaciones “pacíficas” de los grupos antifascistas que han acabado con enfrentamientos con la Policía y con peleas entre los propios manifestantes.

Estos individuos han actuado en ciudades del siglo XXI pero su comportamiento es más apropiado de una selva frondosa. Pertenecen a sectores de la sociedad que parecen sufrir una involución cuando se organizan alrededor de plantemientos radicales (da igual el signo) y actúan en masa borreguilmente. Son chimpancés en el asfalto que arremeten contra todo aferrados a una liana frágil, difusa y minoritaria pero que para ellos constituye la única liana.